El envejecimiento es un proceso continuo, heterogéneo, universal e irreversible, que se inicia en el mismo momento de la concepción y es el resultado de una serie de cambios morfológicos, fisiológicos, bioquímicos y psicológicos, que el factor tiempo introduce en el ser vivo.1, 2, 3,4
La población mundial ha estado envejeciendo desde sus mismos orígenes, aunque no con una velocidad constante. En las últimas décadas el envejecimiento poblacional se ha acelerado, tanto en el número total como en la proporción de las personas que cumplen 60 años de edad. La causa fundamental de este fenómeno, desde el punto de vista demográfico, es la reducción en las tasas de fecundidad y natalidad. 5
El desarrollo de las ciencias en general, de las Ciencias Médicas y de la Salud en particular ha demostrado que lo más importante no es que haya un aumento de la expectativa de vida, sino que sea posible envejecer manteniendo una calidad de vida adecuada.3 Desde esta perspectiva, numerosas investigaciones gerontológicas centran su atención en la evaluación de la calidad de la vida de los adultos mayores, al considerar ésta como un indicador de envejecimiento satisfactorio, pues adiciona a la supervivencia, información sobre el bienestar a un menor costo social
Date Record Checked: 2018-10-16 11:15:39